Tango de la película "Cazadores de Estrellas" (1936). Película-revista, donde la Paramount exhibía a sus más grandes figuras de entonces (Bing Crosby, Ethel Merman, George Burns, Gracie Allen, Ray Noble y su Orq. -con Glenn Miller como trombonista-, Los Niños Cantores de Viena, etc.) y Gardel era la única figura de habla hispana que intervenía, con dos temas: "Apure, delantero buey" y "Amargura". Paramount quería con esta película consagrar definitivamente a Gardel en EE.UU. Lamentablemente, una vez muerto el cantante, la empresa decidió eliminarlo de la copia de habla inglesa, no así de la hispana (que está desaparecida). La que se escucha aquí es la versión discográfica de 1934, ya ...
"Brief extracts of Argentine cinema of the 30's (mostly), adapted to tango "El Castigo" by Juan Rezzano and executed by the Typical Orchestra of Francisco Canaro (recorded in 1930).
Estratti cinematografici del cinema argentino degli anni '30 (la maggior parte), adattato al tango "El Castigo" di Juan Rezzano ed interpretato dall'orchestra 'Tipica' di Francisco Canaro (sigillo di 1930).
Algunos extractos del cine argentino de los 30's (en su mayoría), adaptados al tango "El Castigo", de Juan Rezzano y ejecutado por la Orquesta de Francisco Canaro (placa de 1930). Saludos, Luis."
Naranjo en flor Tango 1944 Música: Virgilio Expósito Letra: Homero Expósito Era más blanda que el agua, que el agua blanda, era más fresca que el río, naranjo en flor. Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó...
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento... Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un ...
Tango de la película "Cazadores de Estrellas" (1936). Película-revista,
donde la Paramount exhibía a sus más grandes figuras de entonces (Bing
Crosby, Ethel Merman, George Burns, Gracie Allen, Ray Noble y su Orq.
-con Glenn Miller como trombonista-, Los Niños Cantores de Viena, etc.) y
Gardel era la única figura de habla hispana que intervenía, con dos
temas: "Apure, delantero buey" y "Amargura". Paramount quería con esta
película consagrar definitivamente a Gardel en EE.UU. Lamentablemente,
una vez muerto el cantante, la empresa decidió eliminarlo de la copia
de habla inglesa, no así de la hispana (que está desaparecida). La
que se escucha aquí es la versión discográfica de 1934, ya que Gardel la
repetiría en 1935. Bien puede decirse que "Canta con una lágrima en la
garganta", como alguien dijo una vez. Las cuatro fotos en las que está vestido de gaucho, con sombrero puesto, corresponden a la escena de la película.
"Brief extracts of Argentine cinema of the 30's (mostly), adapted to tango "El Castigo" by Juan Rezzano and executed by the Typical Orchestra of Francisco Canaro (recorded in 1930).
Estratti cinematografici del cinema argentino degli anni '30 (la maggior parte), adattato al tango "El Castigo" di Juan Rezzano ed interpretato dall'orchestra 'Tipica' di Francisco Canaro (sigillo di 1930).
Algunos extractos del cine argentino de los 30's (en su mayoría), adaptados al tango "El Castigo", de Juan Rezzano y ejecutado por la Orquesta de Francisco Canaro (placa de 1930). Saludos, Luis."
Uno
Tango 1943
Music:
Mariano Mores
Lyric:
Enrique Santos Discepolo
Uno, busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias... Sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina... Uno va arrastrándose entre espinas y en su afán de dar su amor, sufre y se destroza hasta entender: que uno se ha quedao sin corazón... Precio de castigo que uno entrega por un beso que no llega a un amor que lo engañó... ¡Vacío ya de amar y de llorar tanta traición!
Si yo tuviera el corazón... (¡El corazón que di!...) Si yo pudiera como ayer querer sin presentir... Es posible que a tus ojos que me gritan tu cariño los cerrara con mis besos... Sin pensar que eran como esos otros ojos, los perversos, los que hundieron mi vivir. Si yo tuviera el corazón... (¡El mismo que perdí!...) Si olvidara a la que ayer lo destrozó y... pudiera amarte.. me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor...
Pero, Dios, te trajo a mi destino sin pensar que ya es muy tarde y no sabré cómo quererte... Déjame que llore como aquel que sufre en vida la tortura de llorar su propia muerte... Pura como sos, habrías salvado mi esperanza con tu amor... Uno está tan solo en su dolor... Uno está tan ciego en su penar.... Pero un frío cruel que es peor que el odio -punto muerto de las almas- tumba horrenda de mi amor, ¡maldijo para siempre y me robó... toda ilusión!…
Naranjo en flor
Tango 1944
Música:
Virgilio Expósito
Letra:
Homero Expósito
Era más blanda que el agua, que el agua blanda, era más fresca que el río, naranjo en flor. Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó...
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento... Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento. Después...¿qué importa el después? Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado, eterna y vieja juventud que me ha dejado acobardado como un pájaro sin luz.
¿Qué le habrán hecho mis manos? ¿Qué le habrán hecho para dejarme en el pecho tanto dolor? Dolor de vieja arboleda, canción de esquina con un pedazo de vida, naranjo en flor.
El perrito de la "Victor"
por Héctor
Luccian
transcurrido ya 93 años desde la aparición del emblema
que hizo a un perrito fox-terrier, llamado Nipper, convertirse
en el perro más popular y conocido del mundo.
Las circunstancias sumadas a las coincidencias, jugaron
a favor de Nipper para que él fuera el integrante más
importante, del símbolo comercial más famoso y conocido
hasta el presente. La feliz idea del pintor inglés Francis Barraud
de plasmar con óleo en la tela, la escena que observó
repetidas veces en su casa, tuvo su origen cuando recibió como
herencia entre otras cosas, un fonógrafo con cilindros de cera
y el perrito Nipper que pertenecieron a su hermano, fallecido
poco tiempo antes.
Fue
así que, cuando Barraud reproducía ese fonógrafo
uno de los cilindros, grabados con la voz de su hermano, observaba que
Nipper se acercaba a la bocina y mirándola escuchaba
atentamente la voz de su antiguo amo. Tal cual ese momento, fue pintado
por Barraud. Tan simple como auténtico su título His
master's voice (La voz de su amo), ocurrió en el año
1895.
Tiempo después esa obra fue ofrecida por su
autor a la Edison Bell Co. de Londres, pero la oferta fue rechazada
por esa compañía, inventora del fonógrafo a cilindro.
Ante esa negativa de compra, Francis Barraud decidió entonces
colgar el cuadro en una de las paredes de su taller.
Allí permaneció durante cuatro años
hasta que enterado de dicha obra, se presentó ante el pintor
el señor William Barry Owen y le sugirió a Barraud que
reemplazara el fonógrafo a cilindro de Edison de 1877, por el
gramófono a disco inventado por Emilio Berliner en 1888. Barraud
así lo hizo. Sobre la figura del fonógrafo pintó
la del gramófono. Era en 1899 y la obra adquirió ese mismo
año, la pequeña y modesta "Gramophne" en la que William
B. Owen se desempeñaba como gerente de relaciones y propaganda.
Fue a partir de la adquisición de tal obra que
ambos, la compañía "Gramophone" y Nipper comenzaron
a mostrarse y hacerse famosos en el mundo entero pues todos los productos
fabricados por la compañía, llevaron sin excepción
impresos o moldeados ese simpático emblema que cumplirá
en este decenio, su primer siglo de existencia.
Desde las primeras grabaciones acústicas sobre
matriz de cera hasta las actuales láser, compactas o digitales,
llevaron, llevan y seguramente llevarán a Nipper sentado
frente a una bocina como símbolo de la grabación y reproducción
del sonido.
La última grela
Tango
Music:
Astor Piazzolla
Lyric:
Horacio Ferrer
Del fondo de las cosas y envuelta en una estola de frío, con el gesto de quien se ha muerto mucho, vendrá la última grela, fatal, canyengue y sola, taqueando entre la pampa tiniebla de los puchos.
Con vino y pan del tango tristísimo que Arolas callara junto al barro cansado de su frente, le harán su misa rea los fueyes y las violas, zapando a la sordina, tan misteriosamente.
Despedirán su hastío, su tos, su melodrama, las pálidas rubionas de un cuento de Tuñón, y atrás de los portales sin sueño, las madamas de trágicas melenas dirán su extremaunción.
Y un sordo carraspeo de esplín y de macanas, tangueándole en el alma le quemará la voz, y muda y de rodillas se venderá sin ganas, sin vida, y por dos pesos, a la bondad de Dios.
Traerá el olvido puesto; y allá en los trascartones del alba el mal, de luto, con cuatro besos pardos, le hará una cruz de risas y un coro de ladrones muy viejos sus extrañas novelas en lunfardo.
Qué sola irá la grela, tan última y tan rara, sus grandes ojos tristes trampeados por la suerte, serán sobre el tapete raído de su cara, los dos fúnebres ases cargados de la muerte.
Música: Angel Villoldo Letra: Enrique Santos Discepolo, Juan Carlos Marambio Catán
Con este tango que es burlón y compadrito se ató dos alas la ambición de mi suburbio; con este tango nació el tango, y como un grito salió del sórdido barrial buscando el cielo; conjuro extraño de un amor hecho cadencia que abrió caminos sin más ley que la esperanza, mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.
Por tu milagro de notas agoreras nacieron, sin pensarlo, las paicas y las grelas, luna de charcos, canyengue en las caderas y un ansia fiera en la manera de querer...
Al evocarte, tango querido, siento que tiemblan las baldosas de un bailongo y oigo el rezongo de mi pasado... Hoy, que no tengo más a mi madre, siento que llega en punta 'e pie para besarme cuando tu canto nace al son de un bandoneón.
Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera y en un pernó mezcló a París con Puente Alsina. Triste compadre del gavión y de la mina y hasta comadre del bacán y la pebeta. Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura se hicieron voces al nacer con tu destino... ¡Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo, que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.
Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar, y que al regresar parece decir: No olvidés, hermano, vos sabés, no hay que jugar. Por una cabeza, metejón de un día de aquella coqueta y burlona mujer, que al jurar sonriendo el amor que está mintiendo, quema en una hoguera todo mi querer.
Por una cabeza, todas las locuras. Su boca que besa, borra la tristeza, calma la amargura. Por una cabeza, si ella me olvida qué importa perderme mil veces la vida, para qué vivir.
Cuántos desengaños, por una cabeza. Yo juré mil veces, no vuelvo a insistir. Pero si un mirar me hiere al pasar, sus labios de fuego otra vez quiero besar. Basta de carreras, se acabó la timba. ¡Un final reñido ya no vuelvo a ver! Pero si algún pingo llega a ser fija el domingo, yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer..!
Tango 1935
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera